Publicado: 23 de Diciembre de 2014

La ingestión de cuerpos extraños es bastante frecuente en la clínica diaria.

Los gatos por su actitud de acicalamiento o los perros porque son aspiradoras en potencia son los principales implicados.Mención aparte merecen las psitacidas,ya que evidencian un marcado caracter destructivo en cautividad,lo que las lleva a romper e ingerir trozos de metales con la consiguiente intoxicación.

Los sintomas van desde el decaimiento,anorexia,vómitos,diarrea en melena,y en numerosas ocasiones la resolución es quirúrgica,ya pasados varios días desde la ingestión.

En la laparotomia exploratoria se realiza una enterotomia para extraer el cuerpo extraño,ya sea en uno o varios puntos.Es importante la valoración “in situ” del intestino tras la desobstrucción,para valorar su viabilidad,ya que en ocasiones esta necrosado y produciria dehiscencias de la sutura intestinal,con salida del contenido intestinal a cavidad abdominal y posterior peritonitis.En estos casos se realiza una enterectomia,es decir,cortar el intestino dañado y unir los segmentos sanos.

Tras la sutura con monofilamento del 3/0-5/0,solemos realizar una “omentalización” de la sutura,es decir,recubrir con el omento la zona de puntos para ayudar a la cicatrización y evitar pequeñas fugas.